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Llegó a este mundo por "necesidad". Con 19 años encontró en la prostitución una forma de ganarse la vida. Reconoce que sigue en ella porque quiere, porque no se ve fuera de este mundo y porque tampoco le apetece salir. Ahora se trata de una "elección". Dice ir "de frente por la vida". Mira a los ojos cuando habla. Puri, madrileña de 44 años y soltera, viste discretamente: Es alta, morena, guapa.

En su rostro, ni una gota de maquillaje. Nada la diferencia de cualquiera de las mujeres que la rodean. La minifalda y el escote los reserva para trabajar.

La prostitución era algo ajeno a su mundo. Con 17 años ya había trabajado como dependienta, aprendiz en un taller de costura y de asistenta. A esa edad se quedó embarazada de su primer hijo. Su novio era gitano. La Unión Europea modificó el año pasado algunos criterios internacionales que se venían usando para cuantificar el Producto Interior Bruto.

Finalmente, determinó que en España lo ejercían Los precios que se pagan por sexo son abismales dependiendo de la zona donde se compre el cuerpo.

Son las 12 del mediodía. En tanga, con los senos al aire , con una raya del ojo bien marcada y que no guarda ninguna sintonía con el perfilador de sus labios. Así esperan estas mujeres del sexo a ser rescatadas para obtener desde 10 euros la felación hasta 25 euros por cada acto de placer completo que proporcionan. A plena luz del día. Lo peor de esta zona es que no quieren pagar mucho. Una mujer de la Europa del Este que no supera los 40 confirma, apostada en la vía Resina, que ése es el precio que se paga por el sexo en Marconi.

Desde los 10 a los 25 euros.

En su casa, la noticia fue bien recibida, aunque poco después de dar a luz, una trifulca con su madre la llevó a irse a vivir con una amiga: Sucedió una mañana de verano.

Pocos minutos antes le había preguntado a una chica lo que tenía que hacer para trabajar. Entonces tenía 19 años. Puri fuma sin parar. Dice no comprender a las compañeras que caen en las drogas para sobrellevar la profesión. Pero es contraria a que se identifique la prostitución con la delincuencia: Es algo tan digno como cualquier otro, y sólo las mafias son las que dan problemas".

El plan municipal Contra la esclavitud sexual ha obligado a las mujeres a buscarse nuevos lugares. La mayoría de las prostitutas de Madrid son latinoamericanas, de Europa del Este y africanas. Cuando compras sexo, revelas que no has encontrado el corazón de tu sexualidad. Me das pena, de verdad. Eres tan mediocre que piensas que el sexo consiste en eyacular en la vagina de una extraña. Qué hombre frustrado y lastimosos debes ser. Un hombre que expresa sus sentimientos a través de sus clímax, que no tiene la habilidad de verbalizarlos, sino que prefiere canalizarlos a través de sus genitales para librarse de ellos.

Un hombre verdaderamente masculino nunca se degradaría pagando por sexo. Sé que dentro tienes una conciencia. Que te has preguntado en silencio si lo que hacías era ética y moralmente justificable. También sé que defiendes tus acciones y probablemente piensas que me has tratado bien, que fuiste amable, nunca malvado y que no violaste mis límites.

Se llama evadir tu responsabilidad. Te engañas pensando que la gente a la que compras no han sido compradas. No han sido forzadas a prostituirse. Tengo muchas experiencias en la prostitución. Me han permitido que te escriba esta carta. Pero es una carta que preferiría no haber escrito. Pero no hay clientes buenos. Solo aquellos que confirman la visión negativa de las mujeres sobre sí mismas.

En Titania Compañía Editorial, S. Agradecemos de antemano a todos nuestros lectores su esfuerzo y su aportación. Alma, Corazón, Vida Viajes.

Barnés Contacta al autor. Tiempo de lectura 8 min. La actriz presenta 'La puerta abierta', una película de personajes femeninos, de lucha, de segundas oportunidades enmarcada en el duro ambiente de la prostitución. Lo que piensa una prostituta de sus clientes, dicho con total sinceridad.

La Ley de Seguridad Ciudadana castiga de rebote a las prostitutas La 'ley mordaza' sólo castiga, en apariencia, a los "demandantes" de sexo, pero las prostitutas pueden incurrir en desobediencia si lo siguen ofreciendo. Por Ana Goñi 1. Asimismo, existe un consenso claro entre las usuarias: Al respecto, citan la novela de Gillian Flynn , Perdida , que describe la situación al dedillo: Son atractivas y comprensivas. Respetan mis límites y nunca he sentido miedo a ser robada o violada.

Ellas me ven como un ser humano. La verdad es que a veces los hombres te usan como un objeto. Con ellos siempre tengo la guardia levantada. Soy parte de un grupo de apoyo.

Conozco tanto las buenas como las malas historias. Tuve una amiga a la que dispararon en la cabeza por rechazar a un cliente. Algunas han sufrido mucho. Por supuesto, escuchar todo esto y presenciarlo de primer mano ha cambiado mi visión de los hombres. La verdad es que nunca me he sentido amenazada o insegura con una cliente. Tampoco es que crea que pudiesen conmigo, es solo que nunca temo que lo hagan ", confiesa.

Ante la cantidad de comentarios que la acusaban de generalizar, la usuaria matiza: En Titania Compañía Editorial, S. Agradecemos de antemano a todos nuestros lectores su esfuerzo y su aportación. Alma, Corazón, Vida Viajes. Las clientas femeninas son una rareza bien cotizada.

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